Inicio / Me he quedado fuera

Estás fuera. Cinco minutos y esto se arregla.

Antes de llamar a nadie, lee esto. Son dos minutos y te puede ahorrar treinta euros, la cerradura entera y un disgusto.

Qué hacer, por orden.

Si estás en la puerta ahora mismo, con los cinco pasos vas sobrado. El resto de la página es para que sepas a quién estás llamando.

  1. 1
    Respira y no toques la cerradura.

    Es lo único que puede encarecer esto de verdad. Una cerradura intacta se abre por 65 €; una cerradura forzada hay que taladrarla y son 95 € más el bombín nuevo.

  2. 2
    Mira si la llave está dentro o la has perdido.

    No es lo mismo. Si está puesta por dentro, casi siempre se abre sin tocar nada. Si la has perdido en la calle, además de abrir hay que cambiar el bombín el mismo día: ahí fuera hay una llave de tu casa.

  3. 3
    Busca otra entrada antes de gastar.

    Un balcón accesible desde el vecino, una ventana del patio, la puerta del garaje. Si hay una vía sin riesgo, te lo diremos por teléfono y no cobramos nada por decírtelo.

  4. 4
    Ten a mano algo con tu dirección.

    DNI, un recibo en el móvil, un contrato de alquiler, o un vecino que responda por ti. Te lo va a pedir cualquier cerrajero serio, y si no te lo pide, ese es el problema.

  5. 5
    Llama y di estas tres cosas.

    Dirección exacta con el número y la planta; si la llave está dentro o perdida; y si la puerta es normal, blindada o acorazada.

    Con eso te damos el precio cerrado por teléfono y el tiempo que tardamos. Si algo cambia al llegar, se te dice antes de tocar nada.

Lo que no hay que hacer nunca.

Las cuatro cosas que más caro salen, por este orden.

La tarjeta en la ranura

Con una puerta con resbalón sin pestillo funciona una de cada veinte veces. Las otras diecinueve la tarjeta se parte dentro y hay que desmontar la cerradura.

Forzar con un destornillador

Convierte una apertura limpia en una sustitución completa. Es la diferencia entre 65 € y 165 €, y ya no hay vuelta atrás.

Echar aceite en el bombín

El aceite atrae polvo y termina de agarrotarlo. Si la llave costaba girar, después de esto ya no gira. Para eso hay grafito, y en seco.

Llamar sin preguntar el precio

Es el error caro. Si al otro lado no te dan una cifra antes de salir, no es que no la sepan: es que la van a decidir cuando estén en tu rellano y tú no puedas irte.

Cuatro señales de que te van a clavar.

Aunque no nos llames a nosotros. Esto es lo que denuncian cada año las asociaciones de consumidores del sector, y se reconoce en la primera llamada.

  1. «El precio se lo digo cuando llegue»

    No hay ninguna razón técnica para no dar un precio por teléfono con los tres datos del paso 5. Si no te lo dan, cuelga y llama a otro.

  2. Un precio de salida de 20 € o «gratis»

    Nadie mueve una furgoneta a las tres de la mañana por 20 €. Ese número está ahí para que descuelgues; la factura se hace luego, ya con la puerta abierta.

  3. Empiezan a taladrar sin decirte el importe

    En cuanto la cerradura está rota, ya no puedes decir que no. Pide el precio total antes de que la máquina toque la puerta y no dejes que empiecen sin él.

  4. No te piden identificación

    Si a ti no te la piden, tampoco se la piden al que quiera abrir tu casa mañana. Es incómodo y es exactamente por eso.

Y si nos llamas, esto es lo que pasa.

Al descolgar

Te decimos el precio cerrado y en cuánto llegamos. Si vamos con retraso, se dice ahí, no después.

Al llegar

Se mira la puerta, se confirma el precio y se te pide el DNI o algo con tu dirección.

Al terminar

Factura con el importe que se dijo por teléfono. Tarjeta, efectivo o Bizum.

¿Sigues fuera?

Salida 45 €, apertura 65 € y 24 minutos de media en Murcia capital. Descuelga uno de los dos, a la hora que sea.

968 24 12 07Contesta una persona, no un locutor

Precio cerrado por teléfonoSalida 45 € · sin recargo de noche ni festivos

Llamar · 968 24 12 07