Encina, no gas. Se enciende a las once y se apaga cuando cerramos: por eso hay carta corta y no hay microondas.
Lo que hay es lo que ha llegado esa mañana. Si algo se acaba, se acaba — no lo sacamos de un congelador.
Los mismos dueños, la misma cocina y casi los mismos proveedores desde 1998.
La carta de esta semana
Cambia cada lunes según lo que llega del mercado esa mañana
La casa
Abrimos en 1998 en un local que había sido una carbonería, y por eso la parrilla está donde está: no la movimos, la aprovechamos.
Cocinamos Merche y yo, con dos personas más en la sala. No damos banquetes ni menús cerrados de grupo: si somos cuatro, no podemos hacer bien cuarenta platos a la vez y preferimos decirlo.
— Tomás Berni
Dónde estamos
En el casco viejo, a dos calles de la Plaza Mayor