Preguntas frecuentes
Lo que pregunta todo el mundo
Las 21 de siempre, contestadas en dos líneas y sin rodeos. Si la tuya no está, escríbenos: contesta una persona.
El dinero
¿Cuánto cuesta en total?
Dos cosas y ninguna más: hacerte la web una vez, y una cuota al mes. Hacerla va por tamaño —Esencial 490 € · Profesional 690 € · Premium 990 €— y la cuota empieza en 49 € (49 € · 89 € · 149 € según el tramo). Todos los precios llevan su IVA aparte, como cualquier factura entre empresas.
Nadie te va a pasar una factura sorpresa: el dominio, el alojamiento de tu web nueva, el certificado, las copias de seguridad y las páginas legales van dentro.
Ver la tarifa entera¿Me puedo deducir el IVA? ¿Y la retención?
Depende de lo tuyo, y preferimos decírtelo nosotros antes que tu asesoría: si eres clínica, fisio o veterinario, tu servicio está exento y el IVA no te lo puedes deducir — una web de 490 € son 592,90 € reales para ti, y 49 € de cuota son 59,29 €. Un abogado o una asesoría sí lo deduce.
Y si eres empresa o autónomo, nos tienes que retener IRPF en la factura. Está contemplado: en el pago te preguntamos si retienes y el importe se ajusta solo. Ni tú ni tu asesoría tenéis que arreglar nada después.
¿Por qué se paga en dos mitades?
La mitad al empezar y la mitad el día que se publica. La segunda te la juegas tú: si nos pasamos del quinto día, esa mitad no la pagas y la web se publica igual.
Y el reloj solo corre cuando la pelota está en nuestro tejado: mientras esperamos textos o fotos tuyas, está parado. Si no fuera así, bastaría con tardar una semana en mandar las fotos para no pagar.
¿Me atáis a algo?
A nada. No hay permanencia, no hay penalización por irte y no hay ninguna parte del precio que se complete al salir. La cuota se corta desde tu panel el mes que quieras, en dos clics, sin avisar con antelación y sin que nadie intente retenerte.
Lo decimos así de claro porque en este sector es donde está la trampa habitual: te enganchan barato y te cobran por salir. Aquí lo que has pagado hasta ese mes es todo lo que debes, y si pagaste el año por delante te devolvemos los meses que no has usado. Retener a alguien con una cláusula es admitir que no lo retiene el servicio.
¿Por qué es tan barato? ¿Dónde está la trampa?
Porque no hay reuniones, ni comerciales, ni oficina, ni cadena de mando: el mismo que te contesta es el que toca la web. Lo que en una agencia son tres semanas de correos y presupuestos, aquí es un formulario y cinco días.
La trampa que sí existe, dicha en voz alta: no somos un estudio de diseño. Si quieres una web irrepetible con dirección de arte propia, esto no es para ti y te va a costar cuatro veces más en otro sitio. Y por encima de 500 páginas de negocio esto deja de servir y se presupuesta aparte.
¿Cómo se paga? ¿Hay factura?
Con tarjeta, y cada cobro lleva su factura con tu NIF y su IVA desglosado. Las tienes todas descargables desde tu panel, sin pedirlas.
Puedes pagar al mes o el año entero por delante. Pagando el año te ahorras 120 € · 178 € · 298 € según tu tramo, y si te vas antes de terminarlo te devolvemos los meses que no has usado.
De quién es
¿La web es mía?
Sí, desde el primer día y sin letra pequeña. Tus textos, tus fotos, tu logotipo y tu contenido son tuyos y no dejan de serlo nunca. El dominio se pone a tu nombre desde el minuto uno, no al nuestro.
Es la diferencia con quien te alquila una plantilla: aquí lo que pagas cada mes es que alguien la lleve, no el permiso para usarla.
¿Puedo llevármela si un día me voy?
Sí, y sin pagar nada por ello. Al darte de baja te preparamos el paquete —tus fotos, tu logotipo, tus textos, todo el contenido y una copia de la web que se puede abrir— y te traspasamos el dominio a donde nos digas.
Tampoco se borra nada cuando cierras: ni el sitio, ni tus archivos, ni tus facturas, ni tu historial. Aunque no contestes al correo de despedida, tus cosas siguen aquí y puedes pedirlas cuando quieras.
¿Y mi dominio?
Tuyo y a tu nombre siempre. Si no tienes, lo compramos nosotros y lo ponemos a tu nombre desde el primer día. Si ya tienes uno, lo traemos sin que tengas que cambiarlo de sitio ni comprarlo otra vez.
Va incluido hasta 15 € al año, que es lo que cuesta un .com o un .es normal. Las extensiones caras y los dominios que ya tienen dueño van aparte, y te decimos el precio antes de nada.
¿Tengo que daros mis contraseñas?
Nunca. No te vamos a pedir la contraseña de tu dominio, ni la de tu correo, ni la de tu banco. Donde haga falta que entremos, nos añades como usuario desde tu cuenta y nos quitas cuando quieras.
No es amabilidad: una contraseña tuya guardada en nuestro lado es un problema tuyo esperando a pasar. Lo que no tenemos no te lo pueden robar.
Cómo se trabaja
¿Cuánto tardáis de verdad?
Cinco días laborables desde que tenemos tu contenido. No desde que pagas: desde que nos llega lo tuyo. Y si nos pasamos, la segunda mitad no la pagas.
Al quinto día tu web está terminada y la puedes ver funcionando en una dirección que te damos nosotros. Ponerla en tu dirección de siempre es el paso siguiente: son dos datos que se cambian donde compraste tu dominio, te decimos cuáles y dónde, y se hace cuando tú puedas. Por eso el plazo no depende de que encuentres una contraseña.
Ver los cinco días, uno a unoNo tengo textos ni fotos. ¿Me lo hacéis vosotros?
Sí, y va incluido. Contestas siete preguntas sobre tu negocio —se responden hablando, no escribiendo— y con eso escribimos los textos. Las fotos, si no tienes, las ponemos nosotros.
Es lo que más atasca a la gente y por eso dejó de ser un extra de pago. Escribir sobre el propio negocio cuesta más que montarlo entero.
¿Cuántos cambios puedo pedir al mes?
Según el tramo: 3, 6, 12 cambios grandes al mes. Los cambios rápidos —cambiar un precio, un horario, una foto— no cuentan y son los que se piden a diario.
Y si un mes te quedas corto, subes de tramo desde tu panel en un clic y te vuelves a bajar cuando quieras. No hay que llamar a nadie ni renegociar nada.
Ver el panel por dentro¿Qué cuenta exactamente como un cambio?
Un cambio es una petición, no una tarea. «Cambia el teléfono, el horario del sábado y la foto de la cabecera» es un cambio, no tres. Lo que decide no es cuántas cosas tocas, es cuántas veces nos escribes.
Y hay dos cosas que no gastan nunca: preguntar algo, y avisar de que hay algo roto. Preguntar no puede costarte una petición o dejarías de preguntar, y eso acaba en una web con un fallo que nadie contó.
¿Y si algo se rompe?
No hace cola. Se pone por delante de todo lo demás, incluidos los cambios de otros clientes, no te cuesta nada y no te gasta peticiones — pagues lo que pagues.
¿Qué pasa si tengo más páginas de las que entran?
El tamaño decide el tramo, y hasta 500 páginas de negocio hay precio publicado. Por encima se presupuesta entero y cerrado antes de empezar, sin compromiso por pedirlo.
Tu blog no cuenta para el tramo: tengas 20 entradas o 800, pagas por las páginas de tu negocio. Y tu segundo idioma tampoco: es la misma página traducida, no una página más.
¿Voy a salir en Google?
Tu web sale bien preparada: rápida, con su sitemap, sus datos estructurados y sus etiquetas puestas. Eso es la base, y es lo que sí controlamos.
Lo que no te vamos a prometer es salir el primero por una búsqueda concreta. Nadie puede prometerlo y quien lo hace te está vendiendo humo: eso depende de tu competencia, de tu sector y de decisiones de Google. Si lo que quieres es trabajar el posicionamiento, es otro trabajo distinto y se habla aparte.
Si ya tienes web
¿Qué pasa con mi correo de empresa?
Nada. Tu correo sigue exactamente donde está, con la misma dirección, la misma contraseña y la misma configuración en tu móvil. Nosotros cambiamos tu web, no tu correo.
Lo único que te pedimos es que no des de baja tu alojamiento actual cuando publiquemos tu web nueva: aunque la web ya no esté ahí, tu correo sí, y darlo de baja borra los buzones. Si más adelante quieres pagar menos por eso, casi todos los proveedores tienen un plan de «solo correo» que cuesta un par de euros al mes en vez de diez. Dínoslo y te decimos cuál pedir. No hace falta que lo decidas ahora ni nunca.
Ya tengo web. ¿Qué pasa con lo que tengo ahora?
Se trae. Tus páginas, tus textos, tus fotos y tu blog entero, con las redirecciones hechas para que no pierdas las posiciones que ya tienes en Google.
Y la tuya de ahora sigue funcionando hasta el último minuto: no se apaga nada hasta que la nueva está publicada y comprobada.
Ver qué lleva la tuya por dentro¿Y si no me gusta lo que hacéis?
La ves terminada el día 2, entera y con tus textos, y nos dices qué cambiar: eso entra en el precio y para eso está. Si aun así no es lo tuyo, lo dejas ahí y te devolvemos íntegra la mitad que pagaste al empezar, en menos de 48 horas y con su factura rectificativa.
No hay que dar explicaciones ni pasar por un formulario de retención.
¿Qué NO hacéis?
Tiendas con carrito y pasarela, zonas privadas donde cada cliente ve lo suyo, mover tu correo, y posicionamiento como servicio. Nada de eso entra en la cuota, y decirlo ahora es más barato para los dos que descubrirlo en el día 3.
Sí se hacen aparte, con presupuesto cerrado: que te pidan cita desde la web y tu ficha de google, puesta a punto — 190 € cada uno. Mover buzones no lo hacemos ni cobrándolo, y es a propósito: tu correo es demasiado importante para que dependa de nosotros. Si lo necesitas, te decimos exactamente qué pedir y a quién — casi todos los proveedores hacen ellos la mudanza gratis, con un asistente que la hace sola, cuando contratas con ellos.
¿Y si mi pregunta no está aquí?
Escríbenos y contesta una persona, no un formulario. Preguntar no te compromete a nada.