El teléfono ES el titular
En letra de 86 px, encima del nombre del taller. En este oficio la conversión es la llamada y el visitante llega desde el móvil, con el coche haciendo un ruido raro: cualquier cosa entre él y el número sobra.
Este negocio es inventado: el nombre, el dominio, los precios y la petición no son de nadie. La web sí: está entera aquí debajo.
Arrastra la barra para ver cómo estaba antes. Los botones de arriba la ponen del tamaño que quieras y se puede navegar por dentro.
Así se mantiene una web nuestra
«Subir la distribución de 390 a 420 €»
Su plan lleva 3 cambios grandes al mes —una sección rehecha, una página nueva— y cada uno está hecho en 3 días laborables. Uno como este no es de esos: cambiar un precio, una hora o un texto se hace el mismo día y no gasta cupo.
Por qué está así y no de otra manera
En letra de 86 px, encima del nombre del taller. En este oficio la conversión es la llamada y el visitante llega desde el móvil, con el coche haciendo un ruido raro: cualquier cosa entre él y el número sobra.
Un taller que publica precios rompe la desconfianza de partida del gremio, que es «me van a clavar». Y el día de recoger el coche no hay discusión: el precio ya estaba escrito antes de dejarlo.
Nada de azules corporativos ni de fotos de gente sonriendo con un maletín. El taller parece un taller, y eso a quien va a dejar su coche le tranquiliza más que parecer un concesionario.
Escaneamos la tuya y te decimos cuánto tarda en abrir, con qué está hecha y qué lleva ahí sin tocar desde hace años. Un minuto, sin dejarnos el correo y sin hablar con nadie.
Ves el precio exacto antes de pagar nada. Si el día 2 la página de inicio no te convence, te devolvemos lo que pagaste. Y la cuota se corta desde tu panel el mes que quieras.